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viernes, 12 de abril de 2013

Actividades para los docentes


1.  

ACTIVIDADES DEL CURSO "LITERATURA CORDOBESA"


    Antes de llegar a la conclusión de que la literatura es una convención, Eagleton refuta otras nociones que históricamente algunos críticos han querido demostrar como caracterizadoras de “lo literario”. ¿Cuáles son éstas? Lee el artículo de Eagleton en http://www.terras.edu.ar/biblioteca/14/14HLA_Eagleton_Unidad_1.pdf 

2.      Señala los argumentos centrales de la posición teórica de Van Dijk para elaborar una lectura crítica de los discursos sociales. Lee el artículo de Van Dijk en http://www.discursos.org/oldarticles/El%20an%E1lisis%20cr%EDtico%20del%20discurso.pdf

3.      ¿Cómo se determina –para Motzejko y Costa- el lugar diferenciado del agente social en el campo literario?http://sincronia.cucsh.udg.mx/gestion.pdf 

4.      Define la postura crítica de De Certeau a partir de su noción de “resistencia” y “estrategia”.

5.      Lee el conjunto de leyendas propuestas y señala en todas ellas cómo estaría funcionando el concepto de “geocultura” de Rodolfo Kusch. 

6.      Especialmente en Mamajuana y en el conjunto de leyendas  de Cristina Bajo se produce un rescate de lo popular como objeto de deseo, relaciona este fenómeno con “la seducción de la barbarie” propuesta por Kusch. Lee, para ello, el artículo de María Rosa Lojo en http://www.revistasilabario.blogspot.com.ar/2012/01/lojo-maria-rosa-ha-murena-y-rodolfo.html

7.      Para Anderlini, los discursos de la región serrana se caracterizan por un humor señalado como una liberación, como una resistencia a la dominación y enfrentada al “miedo”, al poder. Señala su vinculación con el relato de Doña Jovita.

8.      Descubre la estructura mítica de algunas leyendas de Córdoba y su vinculación con el arquetipo del héroe, según Jung y el “recorrido del héroe” de Campbell.

9.      Señala en los fragmentos escogidos de la obra de Tejeda sus estrategias discursivas de legitimación en torno a su construcción autobiográfica como “peregrino” en Córdoba-Babilonia.

1 0  .Señala las  principales características del barroco en la obra de Tejeda.

11.   En el Cancionero Popular de Córdoba, define los rasgos propios del humor picaresco y el contenido patriótico de algunos versos.

12. ¿De qué manera el humor gráfico en Córdoba funciona como una crítica social? Lee Politicas-discursivas-en-el-humor Y El-mundo-de-calitoun-reproche-la.html , en este blog. 

Recursos Online para trabajar con alumnos:
  Áreas: lengua-literatura-geografía-comunicación social-antropología cultural:

   Puedes proponer a tus alumnos, la realización de un Power Point destacando las características centrales de la geografía del Cerro Colorado, en lo que hace a la flora, la fauna, la cultura de las poblaciones originarias impresa en sus piedras (ver sobre todo, desde minuto 6 en adelante). 
    Los aborígenes precolombinos que habitaron la actual zona de la pvcia. de Córdoba tuvieron escrituras "logográficas", tales como las primeras escrituras sumerias y muchas orientales como la china, japonesa y coreana. Puedes proponer a tus alumnos investigar qué otros códigos de escritura gráfica conocen.

   En su cuento, Andruetto, recoge el esquema típico de la leyenda. Puedes abordarla en comparación con otras leyendas. Ver.: 
http://tejiendocuentos.blogspot.com.ar/2012/03/maria-teresa-andruetto-ganadora-del.html

Además, puedes encontrar información básica sobre los mitos, para luego aplicarlos al caso de las producciones cordobesas en http://www.buenosaires.gob.ar/areas/educacion/curricula/plan_plurianual_oct07/p_del_lenguaje/pl_mitos_d.pdf

IINFORMACIÓN VALIOSA PARA BIBLIOTECARIOS, LIBROS DE Y SOBRE LITERATURA CORDOBESA:

   ESSAIN, Viggiano. (1970) "Leyendas Cordobesas". Recopilación. Dirección General de Historia, Letras y Ciencias. Córdoba.
    
: ESSAIN, Viggiano. (1971) Cancionero Popular de Córdoba (poemas anónimos tradicionales, recogidos de habitantes del interior provinical y de la ciudad, algunos datan de la época colonial). Facultad de Filosofía y Humanidades. Instituto de Estudios Americanistas. Córdoba.
   Santiago, Olga. (2011). Don Luis de Tejeda y guzmán. Peregrino y Ciudadano. Editorial Biblos. Cba. 

   Bajo, Cristina (1999)La señora Ansenuza y otras leyendas. Ediciones del Boulevard. Córdoba.

    Ventura, Luisa. (2009) Cuentos cordobeses de terror (adaptación de leyendas urbanas de Cba.) con cd de audio. Corat Ediciones. Córdoba. 



  
    ARQUETIPOS - C. VOGLER  

extracto del libro "El viaje del escritor" de Cristopher Vogler, Editorial Creación. Disponible enhttp://es.scribd.com/doc/62840098/El-Viaje-Del-Escritor-Incomp-Christopher-Vogler 
Al entrar en el mundo de la fábula y el mito se toma conciencia de ciertos caracteres,
y de relaciones entre ellos, que se repiten una y otra vez: héroes que investigan,
heraldos que los llaman a la aventura, viejos sabios que les entregan regalos
mágicos, guardianes del umbral que parecen bloquearles el paso, cambiadores de
forma que los acompañan en su viaje confundiéndolos y fascinándolos a la vez,
sombras que tratan de destruirlos, tramposos que alivian la tensión dramática, etc.
Estos tipos de personajes, símbolos y relaciones, son los llamados ARQUETIPOS.
C. JUNG los define como: antiguos patrones de personalidad inherentes al patrimonio
de la raza humana.
 JUNG sugiere que existe un inconsciente colectivo en el cual fábulas y mitos como
sueños comunes a toda una cultura. Sorprende la persistencia de estos arquetipos en
todas las épocas y diferentes culturas, en los sueños y personalidad de los
individuos como también en la imaginación mítica del mundo entero.
Entender estos conceptos es uno de los elementos más potentes para el bagaje de
trucos del contador de historias. Los arquetipos son parte del lenguaje usado
universalmente para contar historias, por lo cual conocerlos es esencial para el
escritor.
El concepto de arquetipos es una herramienta indispensable para entender el
propósito o la función de los personajes en una historia. Conocer la función de
arquetipo que cumple un personaje ayuda determinar si el personaje demuestra todo
su peso dramático a lo largo de ésta.
ARQUETIPOS COMO FUNCIONES: en vez de asignarle a un personaje un determinado
   arquetipo a lo largo de toda la historia es mejor considerar que son funciones que
éste lleva a cabo temporalmente a objeto de lograr ciertos efectos en la historia.
EL ARQUETIPO COMO FUNCION FLEXIBLE DEL PERSONAJE. MÁSCARA QUE USA
EL PERSONAJE DE MANERA TEMPPORAL PARA HACER AVANZAR LA HISTORIA.
Los arquetipos también pueden considerarse la personificación de cualidades
humanas ya que cada buena historia refleja la historia de la humanidad: crecer –
aprender – luchar por desarrollarse como individuo – morir.
Desde este punto de vista las historias pueden ser vistas como metáforas de la
situación humana, con personajes que encarnan cualidades universales al grupo y al
individuo.
ARQUETIPOS MÁS COMUNES:
HÉROE
MENTOR
GUARDIÁN DE LA PUERTA
HERALDO
CAMBIADOR DE FORMA
SOMBRA
BUFÓN
HÉROE:
-Aquel que protege y sirve. Se sacrifica por los demás.
-La idea de héroe se relaciona con el sacrificio personal.
Función psicológica:
Representa el ego, la búsqueda de identidad y la plenitud del ser. El héroe
integra todos los demás arquetipos para volverse un ser completo.
Funciones dramáticas:
1) Identificación con el espectador:
- es la ventana a través de la cual el espectador se mete en la historia – ve
el mundo de la historia a través de los ojos del héroe.
- cada espectador está invitado a identificarse con el héroe y luchar con él
para alcanzar la resolución del conflicto.
La identificación se logra dándole al héroe una combinación de cualidades
universales y únicas (PERSONAJE DEBE SER COMPLEJO Y
CONTRADICTORIO).
Los héroes tienen cualidades que podemos reconocer en nosotros
mismos, las cuales se ven exacerbadas por necesidades universales que
todos podemos comprender: el deseo de ser amado y comprendido, el
deseo de triunfar, sobrevivir, vengarse, expresarse, etc.
EL HÉROE DEBE SER: - UNIVERSAL Y ORIGINAL
- ÚNICO E IMPREDECIBLE
- EXTREMO Y CONTRADICTORIO.
Un héroe bien construido puede ser: encantador, olvidadizo, inseguro
pero determinado, físicamente fuerte pero vulnerable en sus sentimientos,
TODO AL MISMO TIEMPO.
El espectador se vuelve el héroe mientras dura la película: se proyecta en la
psiquis del héroe y logra ver el mundo a través de sus ojos.
2) Crecimiento – aprendizaje:
- aprenden y se vuelven más sabios al resolver su necesidad
dramática (ARCO DEL PERSONAJE)
- el héroe aprende a partir de su relación con otros arquetipos
(mentor, villano)
- en toda historia el héroe debe sufrir una transformación (vuelve
a nacer)
3) Acción:
- el héroe es el personaje más activo del guión
- su determinación y voluntad es lo que mueve la acción hacia
delante
- el héroe toma el control de las acciones decisivas de la historia,
aquellas que requieren asumir el máximo riesgo o la principal
responsabilidad.
4) Sacrificio:
- LA VERDADERA MARCA DEL HÉROE
- El héroe lo entrega todo , incluso su vida, en pro de un ideal o
en beneficio de una o más personas
- Al sacrificarse se SANTIFICA: esto tiene relación con los
sacrificios humanos a los dioses en la antigüedad, los que se realizaban
como demostración de lo que el ser humano le debía al mundo de los
espíritus o a la naturaleza, en pro de aplacar a estas fuerzas poderosas y
santificar el diario vivir
- La experiencia del sacrificio magnifica al héroe: sacrificar una
profunda amistad, dejar ir a un amor, cambiar su estilo de vida ,etc.
5) Enfrentarse a la muerte:
- En el corazón de cada historia existe la confrontación con la
muerte. Si el héroe no se enfrenta a la muerte real lo hace a alguna alternativa
o muerte simbólica como una apuesta riesgosa, una relación amorosa que se
complica, una aventura con riesgo de muerte.
Enfrentado a la muerte, el héroe puede:
- sobrevivir y demostrarnos que la muerte no es tan poderosa
- morir ( tal vez sólo de manera simbólica) y renacer, probando
que se puede trascender a la muerte
- morir y trascender a la muerte al ofrecer su vida por un ideal.
HEROÍSMO EN OTROS ARQUETIPOS:
Un mentor, un bufón, pueden usar temporalmente la máscara del héroe y
sacrificarse en beneficio de sus amigos. Puede ser muy efectivo hacer que
el villano inesperadamente manifieste cualidades heroicas: revelar que ha
llevado a cabo una acción noble o demostrar que en el fondo tiene un buen
corazón.
IDEALMENTE CADA PERSONAJE BIEN ESTRUCTURADO DEBE
MANIFESTAR UN ASPECTO DE CADA ARQUETIPO YA QUE ESTOS
EXPRESAN DISTINTAS FACETAS, QUE UNIDAS, DAN LUGAR A UNA
PERSONALIDAD COMPLETA.
DEFECTOS DEL HÉROE:
- humanizan al personaje
- el espectador reconoce características de su propia personalidad en
héroes enfrentados a resolver dudas internas, o errores de juicio, culpas
o traumas del pasado. O bien, temores respecto del futuro debilidades,
imperfecciones, manías, vicios, hacen al héroe más real y atractivo
- al parecer los personajes más neuróticos son aquellos con los que más
se identifica el espectador.
LOS DEFECTOS SON LOS QUE LE PERMITEN AL HÉROE REALIZAR SU
ARCO: son el punto de partida para el crecimiento del protagonista.
En muchas historias actuales es la personalidad del héroe la que debe ser
restaurada. La pieza faltante puede ser un elemento crítico de su
personalidad: su capacidad de amar, la confianza en sí mismo, la capacidad
de soñar, de decidir. Al público le gusta ver héroes que luchan con
problemas de su personalidad y los superan.
TIPOS DE HÉROES:
1. DECIDIDOS
2. DUBITATIVOS
3. ANTIHÉROES
4. GRUPALES
5. SOLITARIOS
6. CATALIZADORES
1. DECIDIDOS: activos, comprometidos con la aventura, sin dudas,
valientes, preactivos y motivados.
2. DUBITATIVOS: llenos de dudas y temores , pasivos, necesitados de
motivación o impulsados a la aventura por fuerzas externas
- Ambos tipos generan historias igualmente entretenidas.
- El héroe dubitativo necesita cambiar para entrar en la aventura.
3.-ANTIHÉROES:
-Cínicos o profundamente heridos: hombres honorables que se han
desilusionado por la corrupción de la sociedad y operan en las
sombras. Ej: ex policías o soldados que trabajan como investigadores
privados, apostadores, mercenarios. Estos personajes atraen por su
rebeldía.
-Trágicos: han sido destruidos por sus demonios internos. Pueden ser
encantadores y tener cualidades admirables pero sus defectos los
superan y siempre mueren.
4.-GRUPALES: son siempre parte de una comunidad (tribu, pueblo,
familia, clan). Su historia nos habla de la separación (acto I), la aventura
que enfrenta solo, lejos de su grupo (acto II) , y, habitualmente el regreso
a reunirse con los suyos (acto III)
5.-SOLITARIOS: la historia comienza con este héroe apartado de la
sociedad; su hábitat naturales el desierto y suele vivir solo. Ej: héroe
del western, ermitaño que es desafiado a reinsertarse en el mundo de las
relaciones humanas, detective retirado que debe volver a investigar, etc.
El viaje de este héroe es: el reingreso al grupo (acto I), la aventura
dentro del grupo (acto II) y su regreso a la soledad del desierto (acto
III). Este tipo de héroe nunca se siente cómodo dentro del grupo.
6.-CATALIZADORES: este tipo de héroes no presenta una gran
transformación (arco) sino que lo provoca en otros. Son capaces de
cambiar un sistema sin cambiar demasiado ellos mismos. Suelen verse
en películas de acción, series televisivas y secuelas.
EL VIAJE DEL HÉROE: simboliza la transformación del alma, el viaje que
cada ser humano realiza en su vida..
MENTOR:
Suele ser una figura positiva que ayuda o entrena al héroe; le entrega
regalos mágicos que le ayudarán en su aventura. Ej.: Merlín guía al Rey
Arturo, el hada madrina ayuda a la Cenicienta, un sargento viejo forma a un
aspirante a soldado, etc.
La palabra Mentor proviene del personaje de La Odisea que guía al héroe,
Telémaco; en realidad Mentor es la forma que adopta la diosa Atenea para
ayudar a Telémaco.
Los mentores suelen ser la voz de un dios o están inspirados por la
sabiduría divina.
Función psicológica:
- representan a Dios dentro de nosotros mismos, el aspecto de la
personalidad que se conecta a lo divino
- la figura del mentor es muy admirada por el héroe: es su modelo
- el mentor suele ser un héroe retirado que transmite su conocimiento y
sabiduría
- este arquetipo está fuertemente relacionado con la figura del padre o de
la madre; en ocasiones ocupa el lugar de la madre o del padre cuando
éstos están muertos
- muchos héroe buscan al mentor porque sus propios padres no son
modelos adecuados.
Funciones dramáticas:
1. Enseñar al héroe
2. Entregar el regalo: una llave, una pista, un arma mágica, un código de
acceso al computador, etc. Los regalos jugaron un papel muy importante en
la mitología ya que provenían de los dioses. Perseo, el ideal griego del
heroísmo, estaba revestido de los dioses: sandalias mágicas, espada
mágica, coraza de invisibilidad, un espejo mágico, la cabeza de Medusa que
todo lo volvía piedra, etc. Los regalos deben ganarse: el héroe recibirlos
después de pasar alguna prueba que involucre sacrificio, aprendizaje o
compromiso de su parte.
3. Rol de inventor: a veces el mentor diseña el regalo para ayudar al héroe a
salvar su vida. El regalo va unido a un consejo acerca de cómo utilizarlo: si
el héroe no lo sigue el regalo resulta inútil.
4. Es la conciencia del héroe: Ej. Pepe Grillo
5. Papel motivador: motiva al héroe y le ayuda a superar sus temores. En
ocasiones el regalo es el factor motivador.
6. Siembra de información: nos entrega información que resultará de gran
importancia en el transcurso de la historia. Ej.: advertencias acerca del
funcionamiento de algún dispositivo que luego será fundamental para
salvar la vida del héroe. Esta siembra de información ayuda a entrelazar
principio y fin de la historia.
TIPOS DE MENTOR:
1. ANTIMENTOR: se utiliza para confundir al público,
aparentemente cumple el rol de Guardián del Umbral ( aquel
que le impide cruzar el primer umbral).
2. MENTOR CAÍDO: puede haber un héroe y estar caído o a las
puertas de la muerte. Puede viajar junto al héroe para
continuar su camino hacia la redención y alcanzarla.
3. MENTOR RECURRENTE: útiles para asignar roles y echar a
andar la historia. Se utilizan con frecuencia en series
televisivas o secuelas. Ej: M en 007.
4. MENTOR MÚLTIPLE: un héroe puede ser entrenado por una
serie de mentores, cada uno dedicado a enseñarle una
destreza específica. Ej: en 007: M, Q y Miss Moneypenny
son mentores.
5. MENTOR CÓMICO: se ve en comedias románticas y suele
ser el amigo o compañero de oficina del héroe. El consejo
que éste le da parece conducirlo inicialmente al desastre,
pero hacia el final todo se soluciona..
6. MENTOR COMO CHAMÁN: el curandero de la tribu. Viaja en
sueños hacia otros mundos y trae respuestas, Guía al héroe
a través de sus propias experiencias..
7. MENTOR INTERNO: en western y cine negro el héroe suele
ser un tipo rudo que no necesita mentor o guía. Ha
internalizado el arquetipo y vive dentro de él como un
código interno de comportamiento. El héroe puede recordar
un mentor del pasado (padres, abuelos, profesores ) y la
sabiduría que éste le transmitió, la cual será vital para
resolver el conflicto. Este arquetipo también puede estar
simbolizado en un libro u otro objeto que guíe al héroe en la
aventura.
EL MENTOR NO ES UN PERSONAJE RÍGIDO SINO MÁS BIEN UNA FUNCIÓN
QUE PUEDEN CUMPLIR DIVERSOS PERSONAJES A LO LARGO DE LA
HISTORIA.
GUARDIÁN DE LA PUERTA
En cada puerta que el héroe debe cruzar hacia un nuevo mundo hay
poderosos guardianes intentando impedirlo. El héroe deberá ser capaz de
cruzar estos umbrales luchando con ellos o transformándolos en sus
alados.
Suelen ser secuaces del antagonista; nunca son villanos principales. Son
los que le advierten al antagonista cuando el héroe se aproxima a su
guarida.
En algunos casos pueden ser ayudantes secretos que se interponen en su
camino para probar su valía y destreza.
Función psicológica:
Representan aquellos obstáculos ordinarios del mundo que nos rodea: mal
tiempo, mala suerte, prejuicios, hostilidad, opresión, etc.
En un nivel más profundo representan nuestros demonios internos:
neurosis, cicatrices emocionales, vicios ,limitaciones personales, etc. Cada
vez que el héroe intenta hacer un cambio importante en su vida estos
demonios se interponen, no necesariamente para impedírselo sino para
probar si existe una real determinación a aceptar el desafío del cambio.
Función dramática:
Probar al héroe: el héroe se enfrenta al guardián de diversas maneras: lo
rehuye, lo ataca frontalmente, intenta engañarlo, lo vuelve su aliado o se
pone en la piel de éste. Esta última es una de las maneras más efectivas de
vencerlo (el héroe se vuelve el enemigo para entender al guardián y poder
vencerlo ). Los guardianes adoptan múltiples identidades: guardaespaldas,
bandidos, editores, guardias nocturnos, porteros, perros guardianes,
fuerzas de la naturaleza, etc.


APRENDER A LUCHAR CON EL GUARDIÁN DE LA PUERTA ES UNA DE LAS
PRINCIPALES PRUEBAS EN EL VIAJE DEL HÉROE.
HERALDO:
Aparece en el primer acto y le anuncia al héroe que se avecina un cambio
importante. Su aparición en el mundo ordinario del héroe hace que su
equilibrio, de por si precario, termine por destruirse del todo.
Función psicológica:
Realizar la LLAMADA A LA AVENTURA. Anuncia la necesidad del cambio.
Están representados por una persona, una información, una idea, un sueño,
un fenómeno natural, una crisis bursátil, una declaración de guerra.
Función dramática:
Motivación del héroe al cambio: incitarlo a iniciar la aventura (el viaje).
TIPOS DE HERALDO:
Positivo – Negativo – Neutral: puede ser el mentor o un agente de las fuerzas
del bien, el villano o su emisario, o bien, alguien neutral al héroe.
ASÍ SEA UN LLAMADO INTERNO, UN PERSONAJE O UNA SITUACIÓN
EXTERNA, SU ENERGÍA ES NECESARIA EN PRÁCTICAMENTE TODAS LAS
HISTORIAS,
CAMBIADORES DE FORMA:
Su apariencia y características cambian en cuanto se les examina de cerca.
Los héroes suelen encontrar figuras, generalmente del sexo opuesto, cuya
principal característica es que parecen cambiar constantemente.
Los cambiadores de forma cambian de humor y apariencia y es difícil, tanto
para el héroe como para el público, entenderlos. Su lealtad y sinceridad
suelen estar cuestionadas.
En una comedia o cine de aventura un aliado o amigo del héroe puede actuar
como cambiador de forma. En los cuentos de hadas este rol lo cumplen ogros,
magos y brujas.
Función psicológica:
Expresa la energía del lado masculino en la mujer y el femenino en el hombre
a nivel inconsciente. Según Jung ambos componentes son necesarios para
un adecuado equilibrio y supervivencia.
Cumple la función de proyectar en el otro nuestro ideal de pareja. El
arquetipo del cambiador de forma es un catalizador, un símbolo de la
urgencia psicológica de transformarse. Enfrentarse a este arquetipo puede
hacer que el héroe cambie su actitud hacia el sexo opuesto.
Función dramática:
Otorga suspenso a la trama: cuando el héroe se pregunta ¿Me será fiel?
¿me va a traicionar? ¿realmente me quiere? Es porque un cambiador de
forma está presente.
Un tipo común de cambiador de forma es la MUJER FATAL (o el HOMBRE
FATAL).
El cambio suele manifestarse mediante cambios de apariencia física,
variaciones del comportamiento o discurso.
Si el héroe es paciente con el cambiador de forma la verdad puede
eventualmente salir a la luz.
LA MÁSCARA DEL CAMBIADOR DE FORMA LA PUEDE UTILIZAR
CUALQUIER ARQUETIPO: el héroe para engañar al guardián, el mentor para
presionar al héroe, el villano para engañar al héroe, etc.
LA SOMBRA:
Representa la energía del lado oscuro, los aspectos ocultos o rechazados.
Puede reunir todos aquellos aspectos que no le gustan al ser humano de sí
mismo, o bien aquellos secretos inconfesables aún para el propio dueño.
La cara negativa de la Sombra se proyecta en los villanos, antagonistas o
enemigos.
Función psicológica:
Representa el poder de los sentimientos reprimidos. Culpa, temor, trauma
pueden transformarse en monstruos que intentan destruir al héroe.
FUNCIÓN DRAMÁTICA:
1. Retar al héroe: ofrecerle un buen oponente en la lucha.
2. Crear conflicto: saca lo mejor del héroe al ponerlo en una situación de
riesgo vital.
Las sombras externas (antagonista externo) deben ser destruídas por el héroe,
mientras que las internas (antagonista interno – el propio héroe) deben ser
neutralizadas o redimidas y transformadas en fuerzas positivas.


   EL BUFÓN:


Se expresa a través de personajes cómicos.
   Función psicológica:
1. Achican egos muy grandes.
2. Aterrizan a los héroes ( son su cable a tierra ).
3. Evidencian la hipocresía.
4. Promueven el cambio al llamar la atención sobre situaciones absurdas.
5. Son enemigos naturales de lo establecido.
6. Retoman la perspectiva de las cosas cuando ésta se pierde.
Función dramática:
   Aliviar la tensión mediante el humor: hay momentos de la trama en que la
t  tensión puede ser emocionalmente agotadora. Aún en los dramas más
i  intensos se requieren momentos de risa. Se suele utilizar especialmente
    antes de momentos de gran tensión como una manera de acentuarlos aún
   más por el contraste que significa anteponer una situación cómica.
     HÉROES BUFONES: son caracterizados como conejos en fábulas y cuentos
    de hadas. A pesar de su indefensión se salvan por su rapidez de pensamiento.  
    Suelen ser personajes catalizadores que afectan las vidas de otros
    permaneciendo inalterados. Los héroes de comedia son bufones que alteran
    lo establecido y nos hacen reir de nosotros mismos.
    A veces esta máscara la utiliza el héroe para vencer al Guardián o a la Sombra.



















jueves, 11 de abril de 2013

INFORMACIÓN DEL CURSO "LITERATURA CORDOBESA"


INFORMACIÓN DEL CURSO "LITERATURA CORDOBESA": 
EN LA PÁGINA "CURSO", EN ESTE BLOG   ESTARÉ SUBIENDO TODA LA INFORMACIÓN UTILIZADA, QUE ADEMÁS DEJARÉ EN FOTOCOPIA EL DÍA DE MAÑANA. ANTE CUALQUIER INCONVENIENTE CONSÚLTENME A MI MAIL mariana_valle17@hotmail.com 
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(Son dos apuntes, uno cuesta alrededor de $25 y el otro $35. La unidad 1 son las "leyendas" y la dos "Luis de Tejeda". 

sábado, 9 de marzo de 2013

Políticas discursivas en el humor cordobés







A veces el humor es una fuerte herramienta de crítica social, tal vez más poderosa en algunos casos que el discurso de la "seriedad". Es cierto que las revoluciones no se hacen con chistes, pero, también lo es, que el humor estuvo desde sus inicios engarzado a la búsqueda del hombre por la plenitud de su ser y la verdad e incluso en las culturas dominadas por penetrar en el reino de universalismo "canarnavalesco", como dice Bajtin, allí cuando los plebeyos podían en sus épocas de fiestas invertir los roles sociales, lo "alto" por  "lo bajo y viceversa.
Sucede que, como señala Flores "El humor es una lente privilegiada para el estudio de una cultura, ya que se produce, precisamente,como una respuesta no habitual, rupturista o cuestionadora de las reglas que la rigen: los discursos hegemónicos y sus condiciones de posibilidad, de producción y de recepción, las reglas de interacción social, de géneros discursivos, de lenguaje, de cierta racionalidad. Esta  ruptura social con ciertas reglas, pone de manifiesto lo que está naturalizado (Flores, 201: 7).
En Córdoba, el humor tuvo desde sus orígenes esta impronta "revolucionaria", en las pequeñas "letrillas" que empezaron a circular después de la revolución de mayo de 1810, que usaban los pobladores para criticar a sus autoridades o superiores, tanto criollos como españoles (Ver Navaro, 2010:485). Esta forma de crítica social sitúa un precedente de lo que después será el grafitti de humor (tan característico en nuestra Ciudad) y también de esta época datan los cánticos populares de humor, a veces de tinte político y otras simplemente chocarrón, vulgar, soez, o "picaresco" (como podemos ver en el estudio de Vigiano Essain: Cancionero Popular de Córdoba), que tal vez es un antecedente del espíritu cómico de nuestra música popular cordobesa (el cuarteto).
Tan poderoso es el humor que , según López Vigil “ante la risa no hay arma que valga. Mientras más se defiende el criticado, más aumenta su ridículo. En los carnavales, con máscaras y bailes, nuestros pueblos aprendieron a satirizar a los conquistadores y a los malos gobernantes. Burlándose de ellos, les perdieron el miedo. Porque la risa moviliza. La risa permite acumular fuerzas para luchar y vencer al enemigo […] la risa es subversiva (Flores, 2010: 198).
Hay distintos tipos de humor y son distintas las posibilidades de explotar el rasgo "subversivo" de este género.
En la primera viñeta, "Jerónimo" de Salas, se produce una ridiculización satírica del fundador de nuestra Ciudad, podríamos calificarlo como "burlesco":

El burlesco es una modalidad cómica desmesurada que consiste en la imitación paródica de personas, costumbres, instituciones, valores, etc., convirtiéndolos en objeto de mofa ante los espectadores o lectores. Este efecto de burla puede producirse, por ej., cuando un personaje grave o memorable (o un acontecimiento importante) aparece en un contexto ridículo, utilizando un lenguaje trivial o chocarrero y unos gestos o atavíos vulgares, o al revés […] (Demetrio, 1999: 107).  
El personaje de Jerónimo Luis de cabrera es ridiculizado porque siempre está ataviado como si fuera a guerrear o a conquistar ciudades, pero no hace otra cosa que resolver problemas banales y hasta absurdos con los indios que siempre, valiéndose de su ingenio, le "toman el pelo". Muchas veces es el animalito que lo acompaña (especie de gallina), el que le dice qué debería hacer para no ser "engañado" por los indios y poder gobernar en paz.
En el caso del pobre jubilado de "Peyro", lo que se produce es una sátira: 
Para Adolfo Colombres (citado por Ávila) “en la sátira, la risa que produce en los presentes es un voto por su aniquilación. Mientras el objeto de humor se revela tan solo como inconsistente, incompleto, débil o contradictorio, en el de la sátira desaparece toda ambigüedad pues se trata de una condena que no deja resquicio alguno a la simpatía ni a la duda" (Ávila, 2010: 173).
El efecto de esa condena recae sobre el objeto de la burla: los políticos que no permiten a los jubilados vivir con dignidad su vez. Éste humor no provoca una carcajada sino una sonrisa, hasta levemente dolorosa, es un humor más bien "serio", como el caso de "Caito" de Gómez y Chumbi. 
Este tipo de humor juega con la moral de la clase media que descalifica siempre al pobre (lo vimos en otro "post"), se basa en el acuerdo de un código compartido por el emisor y receptor: la sociedad de Córdoba, en las conductas frecuentes de una gran parte de esa sociedad. Para Eco:En el humorismo, en cambio, la descripción de la regla debería aparecer como una instancia, aunque oculta, de la enunciación, como la voz del autor que reflexiona sobre las disposiciones sociales en las que el personaje anunciado debería creer. El humorismo, por tanto, excedería en distanciamiento metalinguístico (Eco, 376. ). En este caso, ocurre que "cuando el énfasis se coloca en lo cómico, lo desencadenante es la risa; pero cuando se coloca en lo reflexivo, el humor se hace escéptico, incluso serio" (Flores, 2010: 111).

Bibliografía crítica: 

Ávila, Ximena: “sátira” en Diccionario crítico de términos de humor y breve enciclopedia de la cultura humorística argentina. Ferreyra Editor, 2010. Córdoba.   

Eco, Humberto, “lo cómico y la regla” en “la estrategia de la ilusión”. Ed. De Bolsillo. 2012.  
Calderón, Demetrio, Diccionario de términos literarios, 1999. Madrid, Alianza. 
Flores, Ana B. “Tipos de humor” en Diccionario crítico de términos de humor y breve enciclopedia de la cultura humorística argentina. Ferreyra Editor, 2010. Córdoba. 
Navarro Cima, Stella. "Aproximaciones al humor de Córdoba" en Diccionario crítico de términos de humor y breve enciclopedia de la cultura humorística argentina. Ferreyra Editor, 2010. Córdoba.   

  




sábado, 2 de marzo de 2013

La búsqueda de un relato o el legado de Bukowski en Córdoba



Más allá de la simpatía de la genial intervención artística del grupo cordobés "Callejón con Salida", esta mural muy bien ilustra la relación del artista con el compromiso social: relación que no siempre es panfletaria, partidaria o partícipe de un realismo social  de denuncia explícita sino que toma diversos matices. En este "post" veremos cómo la novela Chozas reconstruye un escenario marginal para dar cuenta de la desigualdad económica provocada por el período neoliberal y ser portadora de un reclamo social encarnado en la búsqueda de un escritor por la palabra escrita, por la identidad. 

Cuando hablamos de “imaginario” nos referimos a aquello que “funciona sobre la base de las representaciones como una forma de traducir una imagen mental, una realidad material o una concepción”. En la formación del imaginario se sitúa nuestra percepción transmutada en representaciones a través de la imaginación, “proceso por el cual la representación sufre una transformación simbólica, por eso la fuerza creativa del imaginario yace en su carácter dinámico y en la superación de la simple representación” (V. Hiernaux, 1996:20).

En este trabajo, pretendo demostrar cómo la construcción del  “otro” social en la literatura, es un imaginario determinado donde el individuo (escritor), siempre ya mediado por el sujeto literario (narrador, poeta), media a su vez la relación con el objeto (pobreza) en torno a sus especulaciones y sus posturas personales, ya sean éstas: filosóficas, sociales, políticas, éticas o estéticas.
En el caso de Pablo Giordano, el imaginario de la subalternidad de su novela Chozas, se cimienta en torno a la búsqueda de su lugar como escritor. Este relato de iniciación autobiográfico narra las vicisitudes de un adolescente y sus pares en su camino hacia la madurez. La pobreza circundante se plasma en la geografía humilde de un barrio cordobés -2 de abril- de tapiales de chapa donde el narrador y sus amigos están, por esa razón, más próximos a la violencia, a las drogas y a la sexualidad precoz que otros jóvenes de su edad.
La novela sigue la línea del “realismo sucio” caracterizado por la descripción de la clase baja, a través de un lenguaje crudo –incluso vulgar y soez- sin ningún tipo de adorno retórico y en un estilo minimalista que aumenta la velocidad narrativa y donde no existen “buenos y malos”  ni héroes sino personajes comunes enfrentados a situaciones comunes y hasta incluso banales.
La novela está articulada en torno a la –casi obsesiva- búsqueda de un relato, de un material “digno de ser contado”. Entre estupefacientes y una angustia progresiva sellada no sólo por la carencia material sino también por el sentimiento de soledad de su generación –marcada por las lecturas de Pessoa-, el protagonista pronto descubre que su musa no es otra que su entorno, sin idealizar.
“No quiero exagerar ni mistificar algo que más bien tiene que ver con la carne. La vida es ese olor.  La vida hecha de sacos repletos de sueros, flujos, sustancias de la madrediosa inalcanzable resolución de la infancia, es eso y no otra cosa.” (Giordano, 2011: 183).
El realismo sucio latinoamericano, sucesor del dirty realism estadounidense, expresa las consecuencias del proceso de adopción del capitalismo en los países latinos y, sobre todo, el problema más grande que dicho proceso ha producido: la pobreza y la miseria humana. En particular esta novela se centra en la década del 90, el período “menemista” donde el esquema neoliberal del gobierno provocó un vaciamiento sistemático de los fondos públicos: la privatización de las empresas y el aumento de la deuda externa, aumentaron vertiginosamente los niveles de pobreza en el país. El desencanto de los jóvenes con la política fue una de las consecuencias de este modelo económico, entonces (refiere Giordano) “No cazábamos ni una. Ni del país, ni de Rimbaud, ni de Vinicius, ni de Fogwill. La única revolución a la que aspirar: el rincón de la pieza donde resplandecía la biblioteca” (Giordano, 2011: 211).
Los escritores que siguen este movimiento descubren que “lo bello no es sinónimo de lo hermoso, sino de aquello que permite vivir” (Del Carmen, 2012, s/d). El “cross a la mandíbula” arltiano es una buena metáfora del estilo que se busca, lo que Giordano llama “la máquina sangrante”. Si Bukowski escribió en los márgenes de los diarios cuando vivió en un contenedor de basura (refiere la novela), también podía él hacerlo en esas condiciones.
La decadencia del narrador y sus amigos los llevó  a leer a Mallarmé, a los surrealistas, a soñar con el encuentro de la palabra escrita como, tal vez, su única salvación. Escribir, para él es  “no saber vivir, masticar la vida como un perro a un trapo, hacernos un agujero para olernos por dentro, despanzurrarnos, sin querer, a lo tonto, como una niña desesperada en un laberinto de espejos rotos” (Giordano, 2011: 218).  Este “olerse por dentro”, es narrarse a sí mismo, la concreción del encuentro con el relato que Giordano logra al final de su novela: “Tengo que contar bien lo de las chozas y dejar de escribir boludeces. Si quiero ser escritor más vale dejar el alma y el cuerpo en esto, contar todo, que se vaya todo a la mierda” (Giordano, 2011: 236).
Lo que descubre el escritor  latinoamericano en el “realismo sucio” es que es posible darle entidad a la miseria de su entorno, abordarla directamente sin escaparates (2) darle voz a los sin voz.




Bibliografía:

Alabarces, Pablo y Añón, Valeria. “¿Popular (es) o subalterno (s)? De la retórica a la pregunta por el poder” en Rodríguez, Pablo y G. María (compiladores.),  Resistencias y mediaciones. Estudios sobre cultura popular. Bs. As.: Ed. Paidós.  2008.
Hiernaux, Daniel. "Los imaginarios urbanos: de la teoría y los aterrizajes en los estudios” en. Revista Eure, XXXIII. Pp. 17-30. 1996.
Del Carmen Gutiérrez, Martina. “Realismo sucio: belleza, basura y desmoralización”. Disponible en internet: http://www.slideshare.net/AnaMartinez14/realismo-sucio-belleza-basura-y-desmoralizacin . 2012.
Giordano, Pablo. Chozas. Córdoba: Ediciones Ciprés.  2011.




(1) Utilizamos la palabra “subalterno” para referirnos a la marginación social. En este sentido cabe aclarar que “subalterno” refiere a “de “rango inferior” y se usa para marcar  la subordinación expresada  en términos de clase, casta, edad, género, ocupación en cualquier otra forma lo que incluye a los “subordinados” por causas económicas: “desocupados, subempleados, vendedores ambulantes, gentes al margen de la economía del dinero, lumpen y ex lumpen de todo tipo, niños, desamparados, etcétera.” (Alabarces y Añón, 2008: 285)

(2) El "realismo sucio" surge precisamente como un rechazo al "realismo mágico". Se trata de hablar sin rodeos de la miseria de las sociedades latinoamericanas de las posdictaduras. 

viernes, 1 de marzo de 2013

A la sombra de las tipas: Deseo, poder y placer


 
 

Según el léxico cordobés, se le llama "tipas" a los árboles que adornan de lado a lado La Cañada. " Desde el norte de América del sur a la provincia de Tucumán. Córdoba no es su ambiente nativo pero las Tipas de La Cañada se adaptaron muy bien, hasta su corteza negruzca disimula el hollín de los autos. De día las Tipas son el filtro del sol, dejando pasar apenas hilos de luz que luego se llevará el arroyo; de noche las Tipas son los quietos testigos guardaespaldas mudos de las prostitutas de Güemes" (Fuente: "Nosotros los Cordobeses", web)


Por extención, se les suele llamar directamente "tipas" a las prostitutas que trabajan en el centro de nuestra Ciudad. El libro de Cristina Luz, Orgasmo, es una "autobiografía bárbara" donde la protagonista y escritora refiere su propio pasado de condena y pesadumbre a causa de la práctica del "oficio más viejo del mundo". Con prólogo acertado, pero no muy expeditivo, de la vocera principal del Consejo de la Mujer provincial, la sra. Olga Riutort, este libro es una joyita de nuestra producción literaria, y no lo es por la estética de la prosa en sí, sino por la problemática que actualiza: la explotación sexual de la mujer en un país que, lamentablemente, está marcado por la violencia de género (los números de "feminicidios"- ya reconocidos por el código penal vigente- aumentan con cifras escalofríantes y nadie olvida el triste deambular de la mamá de Marita Verón buscando una justicia que no llega). Desde el punto de vista estrictamente formal, la narración es simple y frontal y gana en velocidad narrativa a medida que pierde cuando inútilmente busca un tono poético que no encuentra. Podría encuadrarse genéricamente en la línea de los relatos de la "no ficción", que genialmente fueron expuestos por el gran Rodolfo Walsh. Aquí se describe un hecho ilícito desde el punto de vista policial, pero quien lo ejerce difícilmente podría ser calificado como victimario para quien lo lee, más bien está del lado de la víctima, que padece de la horfandad, la indiferencia social, el abandono sistemático de todo sostén familiar afectivo, la miseria y luego, finalmente, la violencia de género.

Orgasmo es un relato de iniciación al mundo de la prostitución, donde la protagonista aprende a acatar sumisamente los códigos que las más antiguas en el trabajo han diseñado: no besarás, no sentirás placer, no te enamorarás.

Cristina Luz encarna desde jóven el poder hegemónico que el hombre detenta aún en nuestras sociedades modernas. Cuando adolescente, es violada por un joven de alta alcurnia y, si bien, su madrastra conoce de la situación, por su postura machista la culpa a ella de todo.
Cuando crece, Cristina se transforma en "servidumbre" de un hombre violento que la obliga a trabajar para consentir todos sus vicios (en la droga fundamentalmente) y caprichos, sometiendola a todo tipo de vejaciones y humillaciones.
¿Pero, desde cuándo surge esta hegemonía del sexo masculino sobre la mujer y por qué decimos que el libro de Luz es un relato revolucionario aún en nuestro tiempo?

La tradición del poder patriarcal y la supremacía de la virilidad y la honra masculina proviene de la tradición judeocristiana y griega, pero no está ausente en nuestros días. Para Levinas, descubrir el entremado que originó esta supremacía nos invita a problematizar  la hipótesis de que cada categoría que empleamos para conceptualizar la realidad comporta una categoría-otra que aunque desconozcamos, aún se deslice  en el secreto. De ahí que si no problematizamos la hegemonía de sentido de las formaciones discursivas de la modernidad, como su carácter masculinizante y de órden lógico formal, seguirá imperando una ceguera respecto de los sentidos que deambulan en su alteridad; la cual constituye una componente de su propia formación discursiva (Levinas, 1997)
¿En que medida se ejerce sobre el sexo una relación de poder? En un sentido lato, entendemos por poder la capacidad de hacer de un sujeto. Es decir, un sujeto tiene poder en la medida en que, a partir partir de sus recursos materiales, sociales, simbólicos, pueda hacer una determinada cosa.

De este modo, poseerlo permite imponer determinado modelo de acumulación y establecer las reglas del juego político y el orden social. De ahí viene el atractivo y placer que produciría la proximidad  a los sujetos o lugares sociales que proyecten detentar algún tipo de poder.
De esta manera, el poder se asume como un proceso (no como un recurso) que implica una tensión permanente entre los sujetos  que entran en relación  y, por ende, nunca está en su totalidad en alguno de los sujetos que interactúan. La riqueza de esta perspectiva es considerar el ejercicio de la “resistencia” como elemento consustancial del poder. Sin la presencia de la resistencia, el escenario no sería de poder sino de dominación.

Como toda relación de poder, en el espacio sexual o, en términos amplios, en los espacios de intimidad, las relaciones comportan una competencia por imponer al otro la dirección del encuentro sexual o íntimo.
Foucault remite a la Grecia Clásica para demostrar que los actuales patrones culturales de la sexualidad que aparecen en la primera modernidad  europea: siglos XVIII y XIX se remontan a la Antiguedad.
El trabajo genealógico subraya la problematización moral de la sexualidad  entre los griegos y la forma en que ello contribuye a la articulación de sumas  o teologías del cristianismo que hicieron énfasis en el disciplinamiento de las prácticas sexuales orientadas hacia la reproducción, alejándolas de la consecución del placer.
Para el sociólogo, la moral griega fue una moral “pensada escrita  y enseñada por hombres y dirigida a los hombres, evidentemente libres. Por consiguiente, moral viril en que las mujeres sólo aparecían en título de objetos o, cuando mucho, de compañeras a las que había que formar, educar, vigilar, mientras estaban bajo el poder propio y de las que había que abstenerse, al contrario, cuando estaban bajo el poder del otro (padre, marido, tutor) (Foucault, 1998: 24).
La mujer griega no tenía ningún poder sexual e incluso se legitimaba la relación extraconyugal, y hasta era bien vista, del marido con otro hombre libre.

La moral griega no refería mucho a la relación heterosexual, más que para la procreación y en cambio enfatizaba el interés público que la relación homosexual ejercía en la polís.
El sexo enlazaba el poder político con el rol activo del hombre adulto con un joven libre, pasivo y dominado en tanto no decidía sobre su búsqueda de placer, por lo cual se le calificaba despectivamente como  de rol “femenino”. Incluso como para los griegos el placer implicaba una situación de poder, esto hacía que  se resistieran incluso  a pensar que  estos jóvenes penetrados podían sentir placer.
La marca del poder era, entonces, la situación anorgásmica bajo la cual quedaba el "dominado"  en esa relación. Tanto el jóven dominado, como la mujer dominada, debían responder a ese mandato implícito en la esfera pública.

Algo similar ocurría en la la tradición judeo-cristiana donde,si bien no se explicitaba, la ausencia del deseo enla mujer, se enfatizaba su rol pasivo y la preeminencia del hombre sobre ésta.
En la relación cristiana, el sexo era legitimado como conservación de la especie y la mujer tenía un lugar de subordinación. Para santo Tomás de Aquino: a)el coito tiene carácter natural porque así lo dispuso Dios; b)pero está destinado a la conservación de la especie humana; c) en lo que el hombre tiene preeminencia sobre la mujer porque, si bien ambos aportan a la concepción, la simiente de la mujer es imperfecta a causa de la propia imperfección natural de su sexo (Ortega, 1987)

En el relato de Cristina Luz, todo el tiempo se enfatiza la relación entre su posición subordinada en una sociedad machista con la incapacidad de sentir deseo. Queda embarazada después de una violación y, en sus sucesivas, concepciones sigue aún sin experimentar nunca el goce del sexo. En su trabajo, la anorgasmia es una condición pautada por las más viejas en el oficio, para quienes "experimentar el orgasmo implicaría un desgaste físico y emocional que perjudicaría su profesión".
La prostituta está claramente en la situación más grande de dominación a nivel sexual, ya que el contrato de "venta" de su cuerpo legitima incluso el "uso" de su cuerpo como objeto de placer.
 
Sin embargo, se reconoce la existencia de la resistencia en lo que hace a la competencia que tiene para  decidir con quién tener sexo o a quién servir como objeto sexual aún cuando  mediara en este decisión un interés de tipo material. En este sentido, el “arma” de seducción implica una resistencia pues quien puede seducir puede tener más posibilidad de decidir.  Como Luz es jóven y bella, al principio tiene la "suerte" de contar con una buena clientela, que incluye a los fetichistas que sólo pagan por la conversación y el extraño servicio de satisfacer a su manías (observar el pie es una de ellas).
Con el apoyo económico de estos hombres, Luz de a poco va forjando un destino diferente para ella y sus hijos. Cuando la justicia interviene, se aleja de la violencia intrafamiliar que provoca su marido y se transforma en el único sosten emocional y afectivo de su propia familia. El rompecabezas de su identidad se completa con el acercamiento a su madre. De a poco, la protagonista va ganando confinado y paulatinamente se distancia cada vez más del ámbito prostibulario.

Con uno de sus ex clientes, Cristina experimenta por primera vez un orgasmo. La rueda ha girado y la ha convertido a ella en una mujer libre y capaz de decidir su propio destino incluso en el ámbito íntimo de su sexualidad.
Orgasmo narra la búsqueda del dominio del propio cuerpo y de la palabra. Todo el relato está orientado por esa búsqueda contínua del placer. El encuentro con la palabra escrita viene después del encuentro con el cuerpo mismo. Cuando el sujeto  antes dominado puede impimir su soberanía sobre la piel desnuda de su cuerpo y el papel en blanco.
 
Bibliografía:

Foucault, Michael. (1998)Historia de la sexualidad. Tomos I, II, III. Siglo XXI. México.
Levinas, Emmanuel. (1997) Ensayo sobre la exterioridad. Salamanca. Sígueme.
 Medina Carrasco, Gabriel (2002). Centro de Estudios Sociológicos. El colegio de México. Revista Nueva Antropología, número XVIII. En http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/nuant/cont/61/cnt/cnt3.pdf
Ortega, Sergio (1987) . El discurso teológico de SantoTomás de Aquino sobre el matrimonio, la familia y los comportamientos sexuales. En AAVV. El placer de pecar y el afán de normar. Seminario e Historia de las mentalidades. México.

viernes, 25 de enero de 2013

Personajes musicales de "nuestro estilo cordobés"





Algunos personajes típicos de la música cordobesa son: el héroe marginal, el bohemio, el vagabundo, el pícaro,  la mujerzuela y la madre. 
El héroe marginal tiene un recorrido penoso y plagado de obstáculos de la miseria hacia la fama:
"Si, mi viejo era muy pobre/y no tenía pa´ darme de comer, /Dejé segundo grado /y tuve que salir a trabajar.../Sí, a veces yo hago changas /Y otras soy peón de albañil, /Pues no me dan trabajo /si no soy perito mercantil /La sociedad dice que soy un marginado más, / la misma que me usa, para poder escalar" (El Marginal, La Mona). 

En general cumple el rol de héroe romántico: "El héroe romántico por excelencia es el artista. Nunca se había elevado tan alto como durante el romanticismo la consideración del genio artístico. Su propia naturaleza de genio le convierte ya en un rebelde: no sigue las normas de los otros, son los otros los que deben seguirle a él" (Aguirre, 1996: s/d). 

Esta cualidad sobre todo es visible en temas como "El renegado": "Me llaman el renegado/porque yo tengo mi propia ley /soy defensor de los pobres /abandonados sin un porque. /Me llaman el renegado/contra corriente yo viviré /luchar contra la injusticia /es mi destino y lo cumpliré /Renegado, renegado dicen que soy /porque lucho, contra el odio /el racismo y la explotación" (Renegado, La Mona).

A diferencia del héroe realista, el romántico, por el contrario, prefiere dejarse matar antes que fingir ante los otros que se pliega a sus designios si cree que éstos son falsos. El concepto de honor calderoniano tuvo un gran atractivo para los románticos y es fácil entender el por qué. Cualquier hipocresía, cualquier convencionalismo, es motivo de lucha para el romántico. El Werther goethiano es expulsado de la sala de baile de los nobles que no le quieren entre ellos. Werther se va, y se va orgullosamente; se va despreciándolos profundamente, sintiendo que son ellos los que no son dignos de estar en su compañía (Aguirre, 1996: s/d)

"La soledad del héroe romántico tiene ese carácter trágico que se expresa en la figura del Empédocles hölderliniano arrojándose a las llamas del Etna después de haber sufrido el rechazo de su pueblo. Sin embargo, el romántico consigue hacer de su fracaso social un signo de triunfo. Ser rechazado acabará siendo síntoma de estar en posesión de una verdad profunda que, por su propia grandeza, se vuelve incomprensible a los demás, a todos aquellos que no están a su altura"(Aguirre, 1996: s/d): 

" Si Dios me diera una oportunidad de volver a nacer,/ haría lo mismo que hice desde el día que mi vieja me parió,/ porque nací, bohemio, nadie cambiará mi forma de ser, 
porque fui, soy y seré siempre un bohemio/Yo, aventurero, soñador, lleno de amor,/ /tú, la gran dama del dinero y el pudor,/ /sólo intentamos lo que nunca pudo ser, 
compartido amor.. / Y.. subestimaste mi manera de querer, /pedías bondades que jamás podré tener/, no valoraste la simpleza de mi amor... /Y me querías cambiar, que todo el mundo, donde jamás podría vivir, /Que me he olvidado de aquel barrio donde tan feliz fui,/ te avergonzaba si nombraba el lugar. //Y no podía cambiar, porque muy dentro de mi pecho, un bohemio soy yo/ y a mis amigos y a mi barrio, jamás olvidaré,/ por mas que quieras tu cultura imponer/ Ahora me voy, te regalo todo el amor que te di /tal vez un día tu puedas comprender, /que el viento es libre y no se puede tener. ("Bohemio", La Mona).


 El héroe marginal siempre es un incomprendido por la sociedad y refuerza la posición del artista por sus cualidades idealistas y siempre entregadas altruistamente a defender sus valores morales, lo que lo hace incorruptible a las triquiñuelas del poder político o a las hipocresías del "ciudadano común".

Podemos apreciar en estos versos cómo se reniega de la sociedad, cómo el romántico abre una brecha entre él -y los que puedan ser como él- y el resto: 

Se produce el fenómeno que el crítico Lionell Trilling calificó como el "yo-antagónico". A partir de este momento, se eleva una barrera entre el artista y la sociedad. El arte dejará de servir a los fines integradores que tenía en sus orígenes y se situará en un espacio permanente de denuncia contra la sociedad"(Aguirre, 1996: s/d), como podemos ver en los siguientes versos: "

La sociedad dice que soy un marginado más, /la misma que me usa, para poder escalar...//No, no es fácil si no hay armas,/ Armas para luchar,/ La vida me dio una espada/  Con la punta sin afilar" ("El Marginal", La Mona).

Esta indagación de la injusticia que se cierne sobre el tejido social, muchas veces lo lleva a justificar el delito para sobrevivir en un mundo que le es hostil y adverso:

"El vive en un barrio humilde/donde la gente toma cocido (...)/Las chicas salen de noche/ y vuelven con efectivo/las chicas salen de noche /y vuelven con efectivo/ Alguno de esos muchachos viven ahí/ al filo de la vida, para sobrevivir /y todos lloran callados y sufren al de Caín/y todos lloran callados y sufren al de Caín/ Así esta hecha mi gente/son de acero y son de ley/ Y si uno quiere ser bueno/ es al pedo insistir/al filo de la vida para sobrevivir ("Mate Cocido", La Mona)

 Aquí es cuando la cuestión de la criminalidad curiosamente se encuentra con la de la nobleza, y encontramos la figura del "perseguido".

 Para Hobsbawm:  "Empezar como víctima de una injusticia equivale a estar imbuido de la necesidad de reparar cuando menos un daño: el que afecta al bandido mismo. Es bastante natural que los bandidos reales den muestras del ´salvaje espíritu de justicia´ (Hobsbawm, 2001: 60). No cabe duda de que el bandido es considerado un agente de  justicia e incluso un restaurador de la ética, y que a menudo él mismo se considera así (Ibíd. 61). Cuanto más se acerque el bandido al ideal popular de ´bandido noble´, a saber, el paladín  socialmente consciente de los derechos del pobre, más difícil es que las autoridades le abran los brazos.

  Es mucho más fácil que lo traten de revolucionario social y lo persigan hasta darle caza (Ibíd. 72): No pueden abolir la opresión. Pero demuestran que la justicia es posible y que los pobres no tienen por qué ser humildes, impotentes y dóciles (Ibíd. 73)". 

Por eso la cuestión del delito, si bien se reconoce como un daño, se cuestiona en la incapacidad del Estado de proteger al carenciado, como así también en la desigual condena de los crímenes de "pobres y de ricos": Señor juez, yo le acepto /Estuve mal, ¡yo, robé! /Pues me echaron del trabajo /Estaba desesperado /Y con el diario bajo el brazo /Mil puertas golpeé. /No quedaba alternativa, /Ni un trabajo ni una ayuda, /Ni una mano solidaria yo encontré. /Y mis hijos tenían frío, /Y mi mujer en un rincón lloraba. /Y mis hijos tenían hambre,/ y yo en mis manos, nada" (Dos por uno, La Mona)// Los tribunales que hacen siempre /lo que quieren, y que condenan /a la gente sin piedad, /que si los ricos le afianzan los placeres, 
ellos no dudan y le dan la libertad/ Los tribunales que hacen siempre/ lo que quieren, y que condenan /a la gente sin piedad, /y que si tu no tienes plata, siempre pierdes, /
son duros como piedras, no tienen humanidad
 /Condenan todos los días, /con ley o sin ella, allí vas a parar, /que mala que es la vida, /pero se lavan las manos, todo les da igual..." ("Tribunales", La Mona).

De, hecho, para Ángel Rama  este procedimiento es común en la literatura: para encontrar la voz del "otro" a menudo hay que buscarla en los archivos policiales, de Gutiérrez a Walsh se suceden los ejemplos: 

Walsh desemboca, sin embargo, en un género que pertenece muy ahincamente al imaginario de las clases populares (…) y en la tradición nacional de la misma subcultura popular. Se trata de los “dramas policiales”, como tituló  a una parte de su abundante producción folletinesca el primer novelista popular que tuvo América Latina, el argentino Eduardo Gutiérrez (1851-1889) quien espigó historias reales de “gauchos malos” en los archivos de la policía" (Rama, 1982: 278).

En los libros de Walsh, “el resorte de la obra no es meramente la investigación de un hecho de sangre hasta descubrir al asesino (como en los modelos del género que descansan sin decirlo sobre la confianza en la imparcialidad y eficacia de la justicia) sino que buena parte trata de la lucha contra la venalidad judicial, las triquiñuelas abogadiles que enredan la verdad, las palancas que maneja el poder político para deformar la acción de la justicia. Si estos volúmenes reestablecen una verdad, es en oposición a los tribunales que instauran silencio o injusticia. 

Estábamos, como pensaba Gramsci, ante una de las aspiraciones vehementes de las culturas sometidas, para las cuales el aparato judicial fue un instrumento para aplastarlas y para justificar a los grupos sociales superiores” (Rama, 1982: 278)"

También está la cuestión de "El Hijo de Nadie", que simbólicamente representa la orfandad de todo un grupo social segregado y condenado al abandono parental de quienes deberían ser sus primeros "tutores", los agentes del Estado: 

"Es el hijo de nadie /nadie sabe si nombre /y su techo es el cielo / y su casa es la calle / es el hijo de nadie /un pariente del hambre/ / habitante del miedo / una sombra ambulante ..." ("El Hijo de Nadie", La Mona).

Los célebres "hijos de nadie" fueron aquellos jóvenes abandonados por su padre, los hijos de Martín Fierro, los postergados de siempre en la historia que vieron su gran momento de emergencia durante la asunción del peronismo, hecho retratado en la película "Los Hijos de Fierro" de Pino Solanas. 
Nos encontramos en el terreno de las "ficciones de la exclusiòn" caracterizadas por un protagonista que delata la ilegalidad del estado como causal de su propia ilegalidad: la gauchesca, por ejemplo, es un caso excepcional de este tipo.
En tiempos de agitaciòn social los "bandidos nobles", los asaltadores de camino, son glorificados por una comunidad que perdiò la confianza en sus dirigentes como señala Thompon

También está el pícaro, el bailador risueño, el que ascendió socialmente (legalmente o no) y se pavonea de su suerte: 

"Trae amuletos colgando/  va sus anillos mostrando/ camina con elegancia /su piel define el color / que lleva toda su raza /La onda bien cordobesa /tiene pulseras de plata /zapatos color mostaza /sus dientes color marfil /que cuando ríe resaltan /Seguro están preguntando /de que persona se trata /y yo le digo canta /que el guapachozo llegó (...)/toda la gente lo está mirando / y es orgulloso de su color, de su color" (El Guapachozo", La Mona). 

Podríamos realizar  todo un paralelismo de los  elementos del cuarteto que remiten a lo que la crítica configuró como  “picaresca”:  por ejemplo la estructura itinerante (el vagabundeo de los personajes buscando su suerte) , el tono humorístico y satírico para narrar algunos  sucesos dramáticos, propios del ámbito del lumpen -la prostitución es uno de los casos -el relato de filiación, el deambular en la búsqueda de hogar y comida de estos "hijos de nadie", las “malas acciones” a que se ven forzados los protagonistas por las condiciones adversas, la violencia social, la burla o desdén de los pares, la reprimenda y el castigo por parte de las  autoridades, la crítica a la sociedad, y así seguiríamos.  Pero los dos elementos presentes : el hambre y la muerte como dos sombras que atosigan permanentemente el destino de los hombres (V.  Destéfanis)


Si el "perseguido" rememoraba sobre todo al "malevo" del tango, éste evoca al "compadrito" de la milonga. Un sinònimo del "guapachazo" en el cuarteto. Es el que viviendo en el arrabal no sufre dolores ni precariedades y se pavonea de su suerte frente al burguès aburrido de la ciudad. 

Según Casedavall, “en el gaucho, como en el compadre del arrabal, la dignidad y el culto de la hombría se convirtieron en “guapeza”, amor propio y orgullo de varón. El amor a la gloria se transforma en vanagloria; la valentía en “culto al coraje”; el individualismo en “violación de la ley”; el estoicismo en desprecio por la vida; las estimación del hombre por sus méritos y no por sus blasones en “igualdad civil”.

El gauchito de la orilla sin pampa, sin caballo, sin ventura se transforma poco a poco en compadre, señala Miguel Etchebarne. En verdad, el compadre del arrabal es un pariente semiurbano del gaucho rural, con cierta dosis de majo español, como observó Sarmiento” (Casadevall, 1968: 23)

“Como bien señala Ernesto Morales, el compadrito representa el arrabal risueño  frente al suburbio maleante de taitas pesaos y compadrones. Estimulador  del donjuanismo de Juan Cuello y del canto de Santos Vega, muéstrase presuntuoso y travieso, requebradeor y pendenciero, alegre y libérrimo, bailador sin par y narrador picaresco de lances, trifulcas y agachadas. Sus  aficiones de “señorito”, su gusto por los afeites, el acicalamiento en el vestir y la inclinación por el tango “con firuletes”, determinaban que los guapos y compadres –devotos de la masculinidad intransigente- miraran a esos parodistas con un desdén parecido parecido al que sentían por los jailaifes y catetillas del Centro” (Ibíd. 27). 

En cuanto a los personajes femeninos, tenemos a la madre (abnegada, asexuada, pulcra, idealizada) y a la "callejera" o prostituta (apasionada, desprejuiciada, inmoral y "engañadora"):


 Cuando hablamos de una mujer -en el cuarteto- hablamos siempre de una pérdida. La  posición de dominio  de la mujer idealizada por los cantores las acerca al rasgo que Lacan destaca en la Madre para el niño pequeño: todopoderosa. Al perderla el hombre se destruye. Es una dimensión pasional del amor encarnado en un tipo de mujer que es capaz de llevar al hombre a lo peor.  De esa pérdida, surge "la perdida".
La mujer en el cuarteto, como en el tango, es la mujer que engaña, la mujer de un otro, rasgo que encierra la condición de su deseo hacia ella, precisamente, se la desea por que es de otro. Ya la primera mujer, Eva, fue propiciado por otro (Dios) al que le pertenecía en primera instancia, ese otro era el "Otro". Para Freud, incluso, la mujer para ser reconocida debe serlo del Otro y sólo se puede tener acceso al goce a través de la infracción a la ley. (V. Alain Miller, 2009)


"Callejera,/callejera como puedes despreciar,/el amor que yo te tengo,/por andar rondando/ por toda la ciudad./callejera no te puedo arrancar/ de mi pecho como hierba,/ hierba mala que/ no muere y hace mal..." ("Callejera", La Mona). 
Dicotomía de la que sólo escapan temas como "Mary, la del Burdel", curiosa canción donde la mujer madre es a la vez mujer sensual, perdida ahora ella en un mundo hostil e incomprensible. 

En resumen, los personajes "incomprendidos" por la sociedad refuerzan simbólicamente el reclamo de las clases populares que conforman los adeptos del cuarteto: su necesidad de "pertenecer" sin miramientos a la clase media, una clase sumamente prejuiciosa y discriminativa incluso que "a priori" los califica de "negros"(1), ese término que conjuga desprecio hacia un "otro" que se califica como "amenazante" por su pobreza o por su origen humilde. El término "cuartetazo" como bien refiere, Blázquez, recupera el término "Cordobazo" un movimiento que bogaba por la incursión de los sectores trabajadores emergentes  en el plano de la escena en una ciudad que desconocía sus derechos.  (V. Blásquez, 2009). 


Nota:

1. Con "negros de mierda" se pretende señalar e identificar a cierto tipo de gente portadora de características censurables en su personalidad como el resentimiento, la irreverencia descomedida, la mala educación, el mal gusto, los bajos instintos, la procacidad, el irrespeto, lo chabacano, la agresión, la violencia, la ingratitud, el vicio. En el fondo, es una manera de sentenciar, de decir, que no tienen escapatoria, que aquellos criados bajo ese estigma, esto es al desamparo de la cultura y las leyes de la marginalidad social argentina (bajo el rigor de la pobreza y la falta de oportunidades iguales a los demás, padeciendo condiciones adversas que van desde la insuficiente alimentación hasta el acceso a una educación apenas precaria), podrán tener algunas virtudes, pero siempre la oscuridad terminará por opacar el brillo. (...)  Y  si quieren intentar asomarse de modo colectivo serán señalados como la "chusma" o los"cabecitas negras" como ha ocurrido en la historia argentina". V. Mareco, Alejandro. "Negro": Un estigma más allá del color de la piel, en La Voz del Interior, domingo 27 de enero de 2013.


Bibliografía:


Aguirre, Joaquín M.A. (1996)  "Héroe y Sociedad: El tema del individuo superior en la literatura decimonónica. En "Espéculo", Número 3. Ver: http://www.ucm.es/info/especulo/numero3/heroe.htm

Blasquez, Gustavo (2009) Música, mujeres y algo para tomar. Ediciones Recovecos. Córdoba. 

Casadevall, D.F. (1968) Buenos Aires: Arrabal, sainete, tango.Editorial Fabril. Bs. As. 

Destéfanis, María Laura. "Irreverencia y ascensión social: Para una lectura picaresca de Pinocchio". Dpto. de Letras. Universidad de Gránada. 

Hobsbawm. Eric (2001) Bandidos. Editorial Crítica. Barcelona.  

Miller, Alain. (2009) "Eres la mujer del Otro y te deseo" en Página 12 Online. V: http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-132672-2009-10-01.html 

Rama, Ángel. (1982) "La narrativa Argentina en el conflicto de culturas" en Argentina, hoy, Siglo Veintiuno Editores, México.