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lunes, 25 de agosto de 2014

Yyóguro Tomasolo: De Boedo al malevo, nuevas tertulias de la izquierda (próximamente)

“La poesía nace del inmenso ruido al que hay que arrancarle un puñado de palabras. El poema no nacería de un silencio esencial, sino del habla cotidiana de todos los días, del lenguaje gastado y repetido (..) El escritor viene a un mundo ya lleno de lenguajes y sin agujeros para el silencio, donde no queda nada real que no esté ya clasificado por los hombres; lo único que le queda es encontrar ese código ya enteramente hecho y tener que adaptarse a él.”(Barthes, 56) 




 La poesía teatral de Julián Castro (poeta, periodista, border) posee un gran valor visual que naturalmente encuentra su mejor curso en las tertulias a la que nos invita Yyoguro, su "alter ego" literario, el dueño de la escena en donde confluyen muchos personajes...y ningún autor.

¿Quién recuerda ahora a Clara Beter (1), la prostituta que escribía los versos de Boedo y al final no era sino el alter ego femenino de un César Tiempo quien se corría de la escena para dar la total vida a su creción?, ¿quién recuerda ahora el poema proletario que llegó a manos de Castelnuovo (2), en la oficina de la nueva imprenta Claridad, con punto final zurcido un botón de calzoncillo? Sin duda en esta "vieja escuela" del realismo social decimonónico ya se vislumbraban las claves del grotesco, de nuevas posibilidades de experimentación sobre el poema, alejados de la artificiosidad del modernismo anquilosado de un Lugones, tanto como lo querían en Florida...

¿Quién recuerda hoy a estos autores que buscaban poetizar desde los márgenes? Muchas preguntas y pocas respuestas, muchos personajes y ningún autor.

Los poemas de Yyoguro (el personaje que ya devoró a su autor) son mundanos e inmundados, nacen de la "escoria cultural" del "centro" de la estética de Córdoba, con sus portones de acceso tan celosamente resguardados a las nuevas manifestaciones. "Escribir desde los márgenes" no es sólo una opción, acaso también es la única forma de enunciar para todos estos escritores, de Boedo a Guemes, se trata de capturar en el campo literario un lugar para una nueva  praxis literaria, si se quiere una mala praxis literaria, pero sin duda auténtica, despojando de utilitarismo y desmoralizando sin pudor a toda buena musa de los centros:



Maldito verbo,

trillada verborragia,

astillada constructa,

dichos sin pasiones de poetisas sin letras.

Vaginas dentadas, conchas secas y duras.

Escribidores sin artículos que solo son verbo.

Solas palabras vacías, miradas preocupadas.

Panzas colmadas y vacaciones pagas.

Altruismos necesarios que tapan huecos,

verbos que tapan huecos, que esconden objetos,

verbos paredes, que ocultan sus oscuros.


(Yroguro Tomasolo)

¿Y quien le canta a la pestilencia?

Para Castelnuovo si no hay un quiebre en la percepción de la belleza el poeta recae nuevamente en una concepción "utilitaria" de la vida, rescatando de los objetos sólo aquello que les da valor en el mercado de los bienes, una poesía subversiva no puede sino concentrarse en los aspectos inútiles, en musas desdentadas y agujeros en las medias:

"La belleza posee, como se ve, un sentido fundamentalmente práctico y utilitario. No sólo porque cuanto rodea al hombre es examinado por él desde el punto de mira de la utilidad que le reporta, ya sea árboles que dan su madera (...)  (Castelnuovo, 116)

En esos dilemas a los que se aventura tempranamente Castelnuovo se vislumbra una nueva forma de entender su "hediento" estilo "miserabilista", con sus mujeres tísicas y sus niños hambrientos. Aunque claramente en el caso cordobés hay una función social diferente con respecto a este movimiento, la "nueva izquierda" cordobesa de Yyoguro se plantea en un terreno filosófico semejante: escribir desde los bordes para caer en la "nada" satreana, para inaugurar otro discurso, para sortear la indiferencia de la noche de la "Doctaville". Así hablo Zaratustra y así lo firmó Yyoguro Tomasolo...mientras moría un autor. 


Notas:

 1.  Clara Beter, la safo de nuestras letras criollas, era el nombre con que una prostituta un tanto pudorosa firmaba el volumen de poemas "Versos de una...", pero en realidad fue una ficción que montó su autor, César Tiempo quien fue descubierto casi "con las manos en la masa o en el poema", cuando sus amigos de Boedo acudieron al paradero de su "niña mimada" para rescatarla de un proxeneta y se encontraron con Tiempo, quien les relató la verdad. Esta historia es de las más cándidas y risueñas de toda la historia de la Literatura Argentina...hasta hoy.

2.   “Días pasados recibimos un tomo de versos que se suponía que eran versos a causa de que llevaba el título “Los Poemas del Más Allá”, en cuyo texto no sólo se había suprimido la rima, el ritmo, la cadencia, el metro, las mayúsculas, la hilación, el principio, el desarrollo y el fin sino que se había suprimido incluso la puntuación, terminando el volumen no con un punto de imprenta, sino con un botón de calzoncillo (…) Nada de particular tiene entonces que un Premio Internacional de Pintura presente un cuadro donde en vez de pintar a una mujer con líneas y colores, haya pegado en la tela solamente el vestuario que esta mujer podría usar (…) Para esto, un pintor de su jerarquía estudió diez años en la Academia de Bellas Artes” ( Castelnuovo, 161) Castelnuovo, Elías. (1935). El arte y las masas. Editorial Claridad. Buenos Aires.

Saga de la Noche // Iyoguro Tomasolo & Chico Parany

jueves, 14 de agosto de 2014

Poemas de la poeta cordobesa Marita Echave








Igual que una torcaza
SEÑALES PARA  EL ALMA.

I.-
Algún día volverás al centro de mis manos

Veloz y silbadora.
Así como escapaste, volverás, alma mía
Volverás con tu alegría.


II.-
Nada me detiene rumbo a la muerte elegida.
Nada me aparta.
Sin embargo la esperanza
Me tiende sus puentes de hierba
Y la fe me alcanza
Su salvavidas de aire infinito.


III.-
Una utopía es soñar
Que vendrás a salvarme
De morir sola.
Una pasión es encontrarte
Pensando que soy
La perfecta compañera
Que soñaste.
Un sueño es llegar
Sin temor a tus brazos.
Voy hacia ti.
Vienes a mí.
Nada guardo ya
De mis dolores
Mi pasado
Mis cotidianas muertes
Abolidas.
Dispongo de un caudal
De vida rumorosa
Y atrayente
Para entusiasmar a tu alma
A que me siga.
Puedo ascender
A la cima de los cerros
Descender por la escarpada arista
Hundirme en la vertiente
Resbalar con la lluvia
Deambular entre las hojas

Con el viento.
        ¿ Te animas?
Debes saber que mi cuerpo
No te dirá nunca
Aquello que mi alma
Es capaz de hacer con la vida
Que lleva adentro.



IV.-
La luz atraviesa
Mi angustia
Derrumbando
Muros de asco y miedo.
Un ejército de fotones
Emplumados
Ataca a las sombras
Apostadas
Frente a mis ojos
Y las convierte
En jazmines
Apenas dicha la palabra.
Esa es la magia
Del espíritu
Del que les hablo.



V.-
Acércate
Mira dentro de mi corazón.
Anímate
Un fuego invisible lo impulsa.
Mira más allá de lo que ves
Blanco es el corazón
Del corazón.
Pulsa como una burbuja
De luz
Y su fuerza es la del huracán
Que aguarda
       Que aguarda
              Que aguarda
Para iluminar el cielo:
Corazón del Cielo
Viento creador
Soplo eléctrico
Ahí está,  en todos
En el centro de la vida
Latiendo para ti
Aunque no lo quieras.
                                

María Echave.-

































FIN DEL SENDERO

                                               Cuando la hierba crezca sobre mi sepultura, sea                              ésta la señal para que me olvides del todo…Fernando Pessoa.
                                                                   

 

Estaré siempre contigo
como está la luna
siguiendo el giro de la Tierra.
Como el viento azul
del valle de tus sueños,
como el agua esmeralda
de las cascadas serranas,
como el aire que respiras
estaré siempre contigo
aunque parezca que me fui.
Viviré más allá
de los ojos cerrados
y el pulso detenido
leves apariencias
con que la vida engaña.
Viviré más allá
de las urdimbres hiladas
en el telar de la mente,
ya que mi latido viene
del otro lado del corazón.
La luz que nos envuelve
y que nos ha unido
enseña “ no aferrarse a lo amado”.
entonces no puede perderse el amor
aunque parezca,
en el alto espacio.
Sin muerte... así somos
libres e infinitos
por eso el olvido
es solo una instancia fugaz de la memoria
y la hierba es la señal perenne
de ese Amor que nunca muere.



                                                  POEMAS METAFÍSICOS


“Somos Luz, en ella venimos, y hacia ella vamos”


I.-
La luz  abre para mí su corola húmeda y fragante,
es una flor diurna que se derrama abierta
generosa
vital,
llenando de tibieza cósmica
la sangre
el alma
cada fibra de mis células dormidas.
Los ojos ven detrás de la fronda de blancura
un palacio azul cristal
de columnas resplandecientes
y allí estás, luz, alma mía, eterna amiga
limpiando telarañas, oscuras sombras
barriendo los rincones del miedo
con las escobillas silenciosas y veloces
que el sol arrima a mi fantasía.

 

II.-

Desde el padre sol.
hacia mi corazón.
Desde mi corazón
hacia el doble
que te guarda,
derramo
la luz radiante
de oro ígneo
y sello tus puertas
para que se laven
las heridas
que el tiempo
ha grabado en tu cuerpo.

III.-
La luz que ha creado las formas.
la que se derramó en color
a lo largo de la vida.
La luz de la aurora
cayendo sobre lo impuro
para lavarlo con agua de azucenas,
la misma luz que habita
el vientre de las madres
es la luz del amor primero.
Con ella  se está cuajando
la sideral arquitectura
de lo que aún no puede explicarse
con palabras.

IV.-
No hay idioma para la Verdad
solo la luz y el verde de la hierba
desde lo simple lo comprenden.

V.-
Sangre de pichón te llaman
porque no pueden decir tu brillo.
Y si vuelvo los ojos
hacia la fuente de la que manas
no puedo verlo
sino sentir su suavidad de paloma
sobre mi frente calma.
Paz me das. Paz te pido
luz del atajo
del amor correspondido.
Luz de los frutos
del amor multiplicado.
Sangre de pichón te llaman
y en las flores del campo
generosa te derramas.





VI.-

Vibrante y estática
látigo de seda
para los demonios del karma.
Luz de amatista.
Brillo de diamante.
Me envuelves
y disuelvo al instante
los rencores
la tristeza, las piedras del pasado.



































                                           “Cuando un niño nace, un ángel le toca la frente                                     
                             para que olvide la verdad que ya conoce, de otro modo no  no podría soportar la vida en la Tierra”.                                                                          
                                                                       El Talmud.-


I.-

Me acercas la verdad
y ella con su espada de agua
arrasa mis dudas,
corta limpiamente y de un tajo
el velo que la fantasía
despliega ante mis ojos
cuando no quiero verla.




















II.-

Amado, dispone para mí el bien
cual sea la voluntad de tu frente
amplia y luminosa
con que me has aconsejado.
Desde que conozco
tu magnitud
has venido a mí, siempre.
Y sufrir este tránsito
ha sido menos doloroso,
más soportable el aprender
y caer en cuenta del olvido
de la generosa ignorancia,
en la que el ángel me sumergió
para que no se perdiera
mi esencia. 

 

 

III.-

De las ramas de la luz se desprende el verde.
En las grutas del aire se esconde
para caer sobre el agua y fecundarla.
Miles de vidas bullen en los remansos
en los oscuros laberintos del océano.
Y ahí está tu magnético rayo
creando
             dando formas
                       poblando lo infinito.       
   

     

sábado, 19 de julio de 2014

El Hombre que incomoda a Córdoba (nota en Telediario Digital, Río Cuarto)

El hombre que incomoda a Córdoba

Agitador cultural y provocador de oficio, Iván Ferreyra transgrede las “buenas costumbres” y los formatos moralmente indicados. Su resistencia en una ciudad sin puerto y rodeada de cemento.
“Fui sodero, carnicero, vendí lapiceras y destornilladores a ciegos y gitanos. Fui vendedor de pirotecnia y cestos de basura. Fui estudiante crónico de publicidad y gerente de una whiskería. Fui redactor de horóscopos y elegí nombres para countries. Laburé en una multinacional. Escritor. Por sobre todas cosas, escritor”. Así suele presentarse Iván Ferreyra cada vez que concede una entrevista periodística.
Poeta, novelista y gestor cultural, Ferreyra va de frente y no se calla nada. Máquina de confrontar, defiende sus palabras “hasta cagarse a trompadas”. Nacido en La Carlota en el año 1972 y criado en Canals (a 150km al sur de Río Cuarto), Iván se terminó de formar en las calles de la Docta. Militante cultural y celebridad clandestina, hace más de 15 años que interviene en la escena outsider de la ciudad hiriendo las susceptibilidades de los cordobeses.
Promotor de lo que pasa por debajo, Ferreyra desconfía de la inteligencia y se escuda en el cuerpo y sus necesidades básicas. En otras palabras, se aleja de cualquier planteo pseudointelectual para instaurar en su lugar el crudo lenguaje de la carne. Las mujeres, la calle, el suicidio y los excesos son sus temáticas preferidas; las criaturas de la noche, los perdedores hermosos y los adictos, los protagonistas de sus historias.
“Los que juntan la basura son mis amigos. Los playeros. Los que caminan con la cabeza gacha, los que miran el piso son mis amigos. Los borrachos, los que gritan verdades, los que no traicionan son mis amigos. La gente que no pide, que no demanda, la gente que vive sola. Los que responden preguntas con una mueca o con lo que sea que les queda de vida, son mis amigos”.
Desde su precaria casa ubicada en el centro viejo de la ciudad, Iván resiste. Resiste, agita y se subleva. Con Jorge Julio López como estandarte de su literatura (“el desaparecido en democracia”), promueve un discurso inconformista, desintegrador y que no se amolda a nada. Expone su cultura disidente, al mismo tiempo que denuncia “al aparato que idiotiza desde la pasividad”. En los intersticios de la modernidad cordobesa, alza su voz e inscribe su nombre en calles oscuras.
Activista de Internet, el escritor encontró allí su base de contraataque. “Hoy, a las batallas hay que librarlas en Internet. Es un terreno que las corporaciones y multimedios aun no pueden controlar del todo (…) A la Web hay que usarla como palanca, alimento y herramienta para decir algo”. En la actualidad, Ferreyra mantiene online más de 40 blogs, entre los que se destacan “Un mundo sin Jorges”, “Los célebres clandestinos” y “¿Quién es Iván Ferreyra?”. Así también, dispone de varios sitios web y una cuenta en Facebook, la cual actualiza minuto a minuto.
Considerado el Bukowski cordobés, escribió las novelas “El Resentimiento”, “El hombre que ganaba por cansancio” y “Bambi”, y los poemarios “Raro” y “Diving horses”. Dirige el sello “Antiplan Ediciones Primarias” y las revistas socioculturales “Polosecki, ciudad de culiados” y “Recovecos” (que también funciona como emprendimiento editorial). En su rol de gestor cultural, realizó ciclos y happenings divergentes, como “Los jueves malditos”, “Otoño sucio” y “Furia del libro”.
Iván Ferreyra no sólo putea. Pone el cuerpo y hace. Hace desde donde no hay. Hoy por hoy, conduce “Un bar en el cielo” por radio Sur de Villa El Libertador y presenta la puesta cultural “Vida de miércoles (club de la pelea)” en Casa Babylon. Además, se encuentra escribiendo “Una chica Kaurismaki”, “una novela que me atormenta hace tiempo y que no puedo terminar nunca”.
Fotos: Iván Ferreyra